¿Qué es la Justicia Restaurativa?

El Preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) afirma: «Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana». Esta idea viene desarrollada en su artículo 1: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros».

Estas dos ideas clave pueden ser un marco dentro del cual se desarrolla el concepto de la Justicia Restaurativa, a saber:

    • La dignidad intrínseca de todo ser humano por el mero hecho de serlo, como base para la libertad, la justicia y la paz.
    • El deber de comportarnos fraternalmente los unos con los otros como miembros que somos de la familia humana.

La Recomendación CM/Rec (2018)8 del Comité de Ministros a los Estados miembros de la Unión Europea en materia de Justicia Restaurativa penal establece que la Justicia Restaurativa es un método mediante el cual se pueden identificar y satisfacer las necesidades e intereses de las personas implicadas en una agresión de manera equilibrada, justa y en un clima de colaboración. Por un lado, busca el interés legítimo de las víctimas por hacerse oír con más fuerza en relación con la respuesta a su victimización, por comunicarse con el ofensor y por conseguir la reparación y satisfacción en el contexto del proceso de justicia. Por otro, apuesta por la importancia de suscitar el sentido de la responsabilidad entre los ofensores y brindarles oportunidades de reparar el daño causado, que podría favorecer su reinserción, permitir el desagravio y fomentar el desistimiento de cometer nuevas conductas dañinas.

PROTAGONISTAS DE LA JUSTICIA RESTAURATIVA

La Justicia Restaurativa alcanza a tres actores principales: víctimas, autores y sociedad/comunidad.

VÍCTIMAS:

La justicia restaurativa nos introduce de lleno en “el tiempo de las víctimas”. Siguiendo a Reyes Mate, la víctima es representada en el proceso penal por el Estado, de tal manera que queda reducida a “mero desencadenante del asunto”.

Es por ello que la Justicia Restaurativa parte de la víctima y sus intereses, devolviéndole el protagonismo necesario para poder expresar su vivencia durante el delito vivido y sus consecuencias posteriores, con las dificultades que aquél le haya ocasionado, facilitando así el cierre saludable del proceso interior abierto por el delito, así como la reparación al daño sufrido, todo ello a través del encuentro dialogado con el autor y la comunidad: todos aportarán a restablecer la paz y el diálogo social que el delito quebró y saldrá fortalecida la vigencia de la norma.

AUTORES:

El objetivo de este proceso restaurativo es trabajar, por parte del autor del delito, la responsabilización por el delito cometido, la reparación del daño causado y la petición de perdón a la víctima y a la sociedad. El enfoque se centra en la recuperación de la dignidad que se creía perdida a consecuencia de la comisión del delito, dignidad inherente a toda persona más allá de los actos cometidos. El proceso restaurativo ayuda a restablecer la percepción de la persona como miembro de la sociedad que aporta positivamente a la misma, lo que favorece su posterior reinserción por cuanto que esa recuperación de la percepción de dignidad posibilita que la persona encuentre nuevas opciones para atender sus necesidades, opciones que antes no veía.

SOCIEDAD/COMUNIDAD:

La Justicia Restaurativa presupone que el delito es una cuestión social y comunitaria y, por consiguiente, es un problema de la comunidad que surge en la comunidad y que debe resolverse por la comunidad. Pretende devolver el protagonismo a la sociedad civil, puesto que la comunidad puede y debe involucrarse en la prevención del delito, en el tratamiento del mismo, en la reinserción social de los infractores y en la sanación de la víctima. Con ello se favorece una percepción diferente del autor del delito, lo que facilita su reinserción, puesto que es visto como una persona que se responsabiliza de sus delitos y, por tanto, como una persona plenamente digna. Además, la persona que se responsabiliza, frecuentemente, deja de cometer delitos.

Esta apuesta comunitaria, explícitamente recogida por la Organización de Naciones Unidas en múltiples ocasiones, puede concretarse en una comunidad determinada, por ejemplo, una comunidad de vecinos, una comunidad educativa o familiar, o la sociedad en general.

OBJETIVOS DE LA JUSTICIA RESTAURATIVA

La Justicia Restaurativa plantea diferentes objetivos para cada uno de los protagonistas de los procesos restaurativos:

Victima del delito:

respecto de la persona que fue víctima, el proceso de Justicia Restaurativa ayuda a atender varios objetivos:

  • Apoya a la víctima, quien es escuchada y puede expresar su vivencia durante el delito vivido y sus consecuencias posteriores, con las dificultades que aquél le haya ocasionado.
  • Facilita el cierre saludable del proceso interior, de temores y dificultades, abierto por el delito, recuperando la tranquilidad personal.
  • Facilita, en su caso, la petición de perdón por parte del autor del delito.
  • Facilita, en su caso, la reparación de los daños derivados del delito por parte del autor de los mismos.

Autor del delito:

el proceso de Justicia Restaurativa ayuda a atender varios objetivos:

  • Favorece la responsabilización por el delito y sus consecuencias.
  • Favorece la responsabilización frente a la víctima y, en su caso, favorece la petición de perdón a la víctima.
  • Facilita la reparación de los daños derivados del delito (reparación económica, moral, a través de una actividad, etc.)
  • Ayuda a reestablecer su percepción como miembro de la sociedad que aporta positivamente a la misma.

Comunidad, sociedad:

a través del proceso de Justicia Restaurativa se beneficia a la comunidad porque se atienden los siguientes objetivos:

  • Reafirma los valores de la sociedad y favorece que éstos se cumplan.
  • Favorece la reinserción de las personas penadas como miembros que aportan positivamente a la sociedad.
  • Impulsa una menor reincidencia, puesto que una persona que se responsabiliza de sus delitos, frecuentemente, deja de cometerlos.